por Fundación Dilaya | Sep 18, 2026 | Blog
Este mes hemos viajado a Tete, Mozambique, para conocer de cerca los proyectos que desarrollamos junto a nuestras socias locales, las Franciscanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor (FMMDP) y comprobar cómo están avanzando.
Los viajes a terreno son una parte muy importante de nuestro trabajo. Nos permiten conocer de primera mano la realidad de las comunidades, comprobar que los fondos se están utilizando correctamente y, sobre todo, compartir tiempo con las personas que están detrás de cada proyecto.
Durante nuestra visita hemos podido acercarnos al trabajo que las hermanas realizan en Tete. Una parte importante de su trabajo se centra en la educación y se desarrolla con niños y niñas pequeños, pero también tienen previsto poner en marcha nuevos espacios de formación para jóvenes.
Uno de los lugares que hemos conocido es el barrio de Degue, situado a las afueras de Tete. Allí las FMMDP están comenzando a trabajar para poner en marcha un nuevo proyecto educativo. Actualmente, unos 50 niños y niñas reciben educación y una comida diaria en un espacio provisional, mientras se prepara el terreno donde se construirá la nueva escuela infantil.
El proyecto contempla también, en una segunda fase, la creación de un espacio de formación para jóvenes, con actividades que les permitan aprender un oficio y tener más oportunidades en el futuro.
Para que estos proyectos puedan desarrollarse también es necesario contar con algo tan básico como el agua. En Tete y en Degue muchas familias tienen dificultades para acceder a ella y tienen que recorrer largas distancias para conseguirla y buscar agua en pozos manuales o excavados por la propia comunidad.
Para mejorar esta situación, gracias a la colaboración de AUARA y Aveda, hemos construido dos pozos: uno en una escuela infantil de la ciudad y otro en el terreno donde las FMMDP llevarán a cabo su ambicioso proyecto.
Tener agua en estos espacios facilita el día a día de las comunidades y también permite que las escuelas puedan contar con unas mejores condiciones para los niños y niñas que estudian en ellas.
En este viaje, además, nos han acompañado un cámara y una fotógrafa para recoger imágenes y vídeos de los proyectos y de las personas que hemos conocido. Este material formará parte de una próxima campaña de sensibilización, financiada por el Ayuntamiento de Toledo, para acercar a nuestra comunidad el trabajo que realizamos en Mozambique.
Volvemos de Tete con muchas conversaciones, experiencias y nuevas historias que contar, y con una visión más cercana de todo lo que queda por hacer para que más niños, niñas y jóvenes puedan acceder a una educación de calidad.
por Fundación Dilaya | Sep 10, 2026 | Blog
El centro de salud y nutrición infantil de Masai-Baricho, en la Misión de Kilulu, Kenia, contará próximamente con baños y un sistema de agua y saneamiento gracias a la colaboración de la Fundación Dilaya y AUARA.
La Misión de Kilulu, fundada en 2021 por el Padre José Luis Orpella, sacerdote y médico español, trabaja para mejorar las condiciones de vida de la población de esta zona rural extremadamente pobre del este de Kenia.
Uno de los principales problemas de la zona es la inseguridad alimentaria. La sequía que sufren desde hace años, junto con una agricultura rudimentaria, dificulta el acceso a agua y alimentos y provoca altos niveles de desnutrición, especialmente entre los menores: un 70% presenta bajo peso.
Para hacer frente a esta situación, en 2024 se pusieron en marcha dos centros de salud y nutrición infantil, situados a unos 40 kilómetros de distancia entre sí y que son los únicos centros de estas características en la zona.
En ellos, las madres que necesitan ayuda para alimentar a sus hijos pueden recibir atención nutricional por parte de especialistas y una comida nutritiva para los menores. Además, desde los centros se desarrolla un programa de ayuda alimentaria dirigido a escuelas de la zona.
Uno de estos centros es el de Masai-Baricho, que funciona desde junio de 2025. Cada semana recibe a decenas de madres con sus hijos, así como a profesores y alumnos de las escuelas cercanas. Los menores son atendidos en consulta y pueden tomar después una comida nutritiva en el comedor del centro.
La afluencia de personas hace que, en ocasiones, el tiempo de espera sea considerable, especialmente cuando los niños tienen que pasar por consulta y después hacer uso del comedor. Sin embargo, el centro todavía se encuentra en desarrollo y carece de algunos servicios básicos, como el acceso a agua y saneamiento.
Hasta ahora, los usuarios no disponían de baños durante su estancia en el centro y los niños tenían que lavarse las manos utilizando un bidón y una tina.
Esta situación cambiará muy pronto gracias a la colaboración con AUARA. La instalación de baños y de un sistema de agua y saneamiento permitirá que las familias y los niños que acuden cada semana al centro puedan contar con unas condiciones más adecuadas durante su estancia.
por Fundación Dilaya | Jul 30, 2026 | Blog
La Diputación de Burgos nos ha concedido una ayuda de 3.262 euros que se destinará a renovar el suelo de la casa del barrio de Salongo del Hogar La Misericordia, en Mbuji-Mayi, República Democrática del Congo.
Desde hace más de 30 años, el Hogar La Misericordia ofrece una vida digna y un lugar seguro a niños, niñas y jóvenes en situación de vulnerabilidad, muchos de ellos huérfanos o que han sido abandonados. Además, trabaja para garantizar su acceso a la educación y la salud a través de una escuela de infantil y primaria, un centro de formación profesional para jóvenes y un centro de salud y maternidad.
Actualmente, el Hogar acoge a 77 niños, niñas y jóvenes y cuenta con dos casas situadas en los barrios de Bipemba y Salongo. La casa de Salongo, construida en 2017, acoge a los niños y niñas menores de 12 años.
Aunque las instalaciones del Hogar se encuentran, en general, en buenas condiciones, todavía existen algunas necesidades de mejora. Una de las principales dificultades tiene que ver con las características del terreno sobre el que están construidos los edificios. Se trata de un terreno arenoso que, durante la época de lluvias, es especialmente vulnerable a la erosión.
Las fuertes lluvias provocan el desgaste del terreno alrededor de los edificios y pueden afectar tanto a sus estructuras como a las condiciones de salubridad. En la casa de Salongo, este problema ha provocado un importante deterioro del suelo, que presenta cavidades y zonas en las que se está desprendiendo.
Además de dificultar la limpieza, estos daños favorecen la acumulación de agua y la aparición de humedades, aumentan el riesgo de accidentes y dificultan el uso normal de algunos espacios de la casa.
Con la ayuda concedida por la Diputación de Burgos se podrá renovar el suelo de la casa de Salongo y mejorar sus condiciones de seguridad y habitabilidad.
Esta actuación permitirá que los niños y niñas que viven en la casa puedan disponer de espacios más seguros y adecuados para su día a día.