Viajamos a Mozambique para visitar nuestros proyectos en Tete
Este mes hemos viajado a Tete, Mozambique, para conocer de cerca los proyectos que desarrollamos junto a nuestras socias locales, las Franciscanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor (FMMDP) y comprobar cómo están avanzando.
Los viajes a terreno son una parte muy importante de nuestro trabajo. Nos permiten conocer de primera mano la realidad de las comunidades, comprobar que los fondos se están utilizando correctamente y, sobre todo, compartir tiempo con las personas que están detrás de cada proyecto.
Durante nuestra visita hemos podido acercarnos al trabajo que las hermanas realizan en Tete. Una parte importante de su trabajo se centra en la educación y se desarrolla con niños y niñas pequeños, pero también tienen previsto poner en marcha nuevos espacios de formación para jóvenes.
Uno de los lugares que hemos conocido es el barrio de Degue, situado a las afueras de Tete. Allí las FMMDP están comenzando a trabajar para poner en marcha un nuevo proyecto educativo. Actualmente, unos 50 niños y niñas reciben educación y una comida diaria en un espacio provisional, mientras se prepara el terreno donde se construirá la nueva escuela infantil.
El proyecto contempla también, en una segunda fase, la creación de un espacio de formación para jóvenes, con actividades que les permitan aprender un oficio y tener más oportunidades en el futuro.
Para que estos proyectos puedan desarrollarse también es necesario contar con algo tan básico como el agua. En Tete y en Degue muchas familias tienen dificultades para acceder a ella y tienen que recorrer largas distancias para conseguirla y buscar agua en pozos manuales o excavados por la propia comunidad.
Para mejorar esta situación, gracias a la colaboración de AUARA y Aveda, hemos construido dos pozos: uno en una escuela infantil de la ciudad y otro en el terreno donde las FMMDP llevarán a cabo su ambicioso proyecto.
Tener agua en estos espacios facilita el día a día de las comunidades y también permite que las escuelas puedan contar con unas mejores condiciones para los niños y niñas que estudian en ellas.
En este viaje, además, nos han acompañado un cámara y una fotógrafa para recoger imágenes y vídeos de los proyectos y de las personas que hemos conocido. Este material formará parte de una próxima campaña de sensibilización para acercar a nuestra comunidad el trabajo que realizamos en Mozambique.
Volvemos de Tete con muchas conversaciones, experiencias y nuevas historias que contar, y con una visión más cercana de todo lo que queda por hacer para que más niños, niñas y jóvenes puedan acceder a una educación de calidad.