El Ayuntamiento de Mozón refuerza la alimentación del Hogar La Misericordia

El Ayuntamiento de Mozón refuerza la alimentación del Hogar La Misericordia

 

Fundación Dilaya ha recibido una subvención del Ayuntamiento de Mozón destinada a mejorar la alimentación de los niños, niñas y jóvenes acogidos en el Hogar La Misericordia, en Mbuji-Mayi (República Democrática del Congo). Esta subvención, de 838,51€, es fundamental en un momento en el que el precio de los alimentos en la región ha aumentado de forma significativa.  

Mbuji-Mayi es una de las zonas más desfavorecidas del país. La falta de infraestructuras y la mala conexión hacen que el transporte aéreo sea prácticamente el único medio de transporte, lo que dispara el precio de los productos manufacturados. Además, la inestabilidad política, la inflación, la crisis climática y las consecuencias de la guerra en Europa también están contribuyendo al alza de los precios de los alimentos. Como resultado, miles de familias tienen dificultades para acceder a alimentos esenciales. 

En este contexto, el Hogar La Misericordia, acoge a 70 menores en situación de extrema vulnerabilidad. Algunos han sufrido acusaciones de “brujería”, otros han sufrido abandono, maltrato o han sido víctimas de una gran pobreza. Para asegurar su bienestar físico y emocional es imprescindible su alimentación diaria. Sin embargo, el aumento de precios ha obligado al centro a reducir raciones en los últimos meses. 

El presupuesto anual del Hogar ronda los 62.000€, de los que aproximadamente el 65% se destina a la compra de alimentos. Además del alto coste de los alimentos, el centro se ve en la necesidad de alquilar un vehículo para realizar compras de grandes cantidades, por lo que el presupuesto aumenta. Gracias al Ayuntamiento de Mozón el Hogar La Misericordia podrá aliviar esta carga económica y asegurar una alimentación suficiente y saludable para todos los menores del hogar. 

Cabe resaltar, que el proyecto no solo beneficia a los residentes del Hogar La Misericordia. También refuerza el trabajo educativo y sanitario que apoyamos desde la fundación en Bipemba: la escuela infantil y primaria, el centro de formación profesional y el centro de salud y maternidad Misericordia. En total, estas iniciativas benefician directamente a cerca de 16.800 personas, y a más de 83.000 de forma indirecta.  

Para Fundación Dilaya esta ayuda del Ayuntamiento de Mozón representa un impulso decisivo que permitirá seguir trabajando por la protección, la educación y la salud de miles de niños, niñas y jóvenes en Mbuji-Mayi. 

Lucha contra la desnutrición infantil en Kilulu, Kenia

Lucha contra la desnutrición infantil en Kilulu, Kenia

 

En Kilulu, una comunidad situada en una de las zonas más áridas de Kenia, la sequía lleva años marcando el día a día de miles de familias. La agricultura de subsistencia es el sustento de la mayor parte de la población, y sin lluvia ni agua para regar los campos, las cosechas no son suficientes para alimentar a los miembros de la familia. Como consecuencia, más del 70% de los niños y niñas de Kilulu sufre desnutrición, retraso en el crecimiento o bajo peso

Ante esta situación, la Fraternidad de la Santa Cruz y Todos los Santos (FHCS), fundada por el sacerdote y médico español José Luis Orpella hace más de 30 años, trabaja desde hace décadas para ofrecer una respuesta directa a las necesidades más graves de la comunidad. Sus principales proyectos, implantados en las Misiones de Emaús y Kilulu, benefician cada año a más de 30.000 personas, proporcionando apoyo sanitario, educativo y alimentario.

Dos centros de salud y nutrición infantil para dar esperanza.

En 2024, y ante el creciente número de niños afectados por la desnutrición, la FHCS puso en marcha dos centros de salud y nutrición infantil. Ubicados a 40 kilómetros de distancia para dar cobertura a todo el territorio de la Misión de Kilulu, estos centros se han convertido en un punto de apoyo indispensable para las madres que buscan mejorar la alimentación de sus hijos. En ellos reciben atención y seguimiento nutricional especializado y comidas nutritivas dos veces por semana.

Se estima que cada año 14.000 niños se benefician de estos servicios fundamentales. Sin embargo, el número de familias que acude crece día tras día, y los recursos no siempre alcanzan.

Un Ongiving para garantizar alimentos y medicinas

Para asegurar la continuidad y el abastecimiento de estos centros, Fundación Dilaya ha puesto en marcha un Ongiving solidario centrado en la lucha contra la desnutrición infantil en Kilulu. El objetivo es recaudar fondos destinados a la compra de alimentos y medicamentos necesarios para mantener en funcionamiento los dos centros nutricionales.

Cada donativo, por pequeño que parezca, ayuda a transformar la vida de un niño y a sostener la labor del Padre Orpella y su equipo en uno de los desafíos humanitarios más urgentes de la región.

Dona o comparte el enlace para ayudar a combatir la desnutrición infantil en Kilulu: https://ongiving.com/causa/59

Gracias por sumarte a esta misión, juntos podemos marcar la diferencia.

Oferta de empleo: Responsable de Comunicación y Marketing y Delegado/a en Castilla y León

Oferta de empleo: Responsable de Comunicación y Marketing y Delegado/a en Castilla y León

 
 
La Fundación Dilaya abre un proceso de selección para incorporar a su equipo a una persona que asuma el puesto de Responsable de Comunicación y Marketing y Delegado/a en Castilla y León.
 
Con sede en Madrid y presencia en Castilla y León (Valladolid, Burgos y Salamanca), la Fundación desarrolla proyectos de cooperación en la República Democrática del Congo, Kenia, Camerún y Mozambique en los ámbitos de la educación, la salud, la seguridad alimentaria, el agua y el saneamiento.
 
Perfil del puesto
  • Residencia en Castilla y León (preferencia Valladolid).
  • Formación en comunicación y marketing.
  • Experiencia de al menos 3 años en puestos similares, idealmente en el tercer sector.
  • Conocimientos de RRSS, WordPress, SEO, MailChimp, Google Ads y Analytics.
  • Experiencia en sensibilización y educación para el desarrollo.
  • Capacidad de redacción y trabajo autónomo.
  • Disponibilidad para viajar a Madrid al menos una vez al mes.
  •  
Condiciones
  • Contrato indefinido.
  • Jornada completa.
  • Horario flexible.
  • 100% teletrabajo.
  • Proceso de selección
  •  
Las personas interesadas deberán enviar su CV antes del 10 de octubre al correo 📩 cooperacion@fundaciondilaya.org, indicando en el asunto: RESPONSABLE COMUNICACIÓN.
 
👉 Puedes descargar la oferta completa aquí: OFERTA DE TRABAJO.

 

Seguridad alimentaria y empoderamiento en Kilulu, Kenia

Seguridad alimentaria y empoderamiento en Kilulu, Kenia

 

En Kilulu, una comunidad del este de Kenia, la vida cotidiana está marcada por la sequía y la falta de alimentos. Allí, la desnutrición infantil es una dura realidad, pero también lo es la fuerza y determinación de sus mujeres.

El proyecto que apoyamos junto a la Misión de Kilulu ha logrado un cambio significativo: tras la instalación de depósitos y sistemas de riego, la tierra volvió a dar frutos. Tomates, maíz, espinacas o pimientos verdes han llenado las primeras cosechas, y con ellas han llegado alimentos para 200 familias y para los niños de dos escuelas cercanas.

La clave del proyecto ha sido la formación: más de 200 mujeres han aprendido técnicas de cultivo, higiene y nutrición. Hoy, además de llevar comida a sus hogares, se sienten más seguras, más capaces y más esperanzadas. Cuando una mujer se empodera, toda la comunidad avanza, y eso es exactamente lo que está ocurriendo en la zona de Lukole-Baricho.

Este proyecto ha sido posible gracias al compromiso de Revista Telva, Tendam y Lienzo a través de los Premios Telva Solidaridad 2024.

Tete avanza con agua, huertos y educación para la infancia

Tete avanza con agua, huertos y educación para la infancia

 

En los barrios de Samora Machel y Degue, en Tete, Mozambique, la esperanza comienza a echar raíces gracias a un proyecto impulsado por Dilaya con el apoyo de la empresa social Auara. El objetivo es transformar la educación y la seguridad alimentaria de niños, jóvenes y familias vulnerables.

Uno de los primeros pasos ha sido mejorar el huerto de la escuela de infantil Asociación CEI María Ana Mogas. Allí se están instalando sistemas de drenaje y protección contra animales, para garantizar una producción constante de hortalizas que complemente la alimentación de los más pequeños.

En el barrio de Degue, aún sin escuela, las Hermanas Franciscanas Misioneras ya han alquilado una casita y se han trasladado a vivir allí. El terreno se está cercando con plantas, se ha limpiado parte del área y hoy ya funciona el pozo de agua con torre incluida, obra clave para lo que vendrá. En breve, gracias a la Fundación Roviralta, se instalará un sistema solar para asegurar el funcionamiento del pozo de forma sostenible.

Se está construyendo una caseta-almacén y en cuanto esté lista, el guarda podrá vivir allí para custodiar el pozo y apoyar la plantación de 1.500 árboles frutales. Mientras tanto, son los propios vecinos quienes lo cuidan.

Y vamos a por más…

Fundación Dilaya rehabilitó de urgencia la Escuela San José en la Misión de Emaús, Kenia

Fundación Dilaya rehabilitó de urgencia la Escuela San José en la Misión de Emaús, Kenia

 

En Emaús, una pequeña localidad del distrito de Tana River, la Escuela San José representa mucho más que un centro educativo. Es el lugar donde cientos de niños y niñas han podido soñar con un futuro diferente gracias a una educación asequible y de calidad.

Desde su fundación en 2004 por la Fraternidad de la Santa Cruz y Todos los Santos, esta escuela forma parte esencial de la Misión de Emaús, un proyecto integral de desarrollo que trabaja por mejorar las condiciones de vida de una de las zonas más empobrecidas de Kenia.

Pero los años y las recurrentes inundaciones terminaron por dañar seriamente sus estructuras. A comienzos de 2025, tras las graves inundaciones del año anterior, la situación era insostenible: techos en mal estado, muros agrietados, mobiliario roto… Los niños y niñas no podían empezar el curso en esas condiciones.

Desde la Fundación Dilaya decidimos actuar de forma urgente. Con fondos propios, iniciamos una rehabilitación parcial pero fundamental para que el curso escolar pudiera comenzar sin riesgos.

Las obras incluyeron la reparación del tejado más dañado, la reforma del comedor (estructuras, suelo, pintura), la mejora del exterior de dos edificios, la reparación parcial de uno de los baños y la puesta a punto de 30 pupitres.

Hoy, 380 personas —alumnos y profesores— se benefician de un entorno renovado, seguro y digno para enseñar y aprender.

Porque creemos firmemente que la educación cambia vidas. Y también sabemos que para que eso ocurra, hacen falta techos que no goteen, sillas donde sentarse y aulas que abracen con dignidad a quienes las habitan.