Misiones de Emaús y Kilulu

Misiones de Emaús y Kilulu

Una parte importante del trabajo de cooperación que realiza Dilaya se lleva a cabo en Kenia, en donde la fundación apoya la labor de la Fraternidad de la Santa Cruz y Todos los Santos (FHCS, por sus siglas en inglés), una congregación religiosa fundada en 2003 por el sacerdote y médico español José Luis Orpella.

La implantación de la FHCS en Kenia se concreta en dos misiones de la provincia de la Costa, situadas a 230 kilómetros de distancia.

Misión de Emaús

Es la primera misión de la FHCS. Situada en el distrito de Tana River y perteneciente a la diócesis de Garissa, podría definirse como un proyecto de desarrollo integral que tiene por objetivo dar unas condiciones de vida dignas a los habitantes de la zona de Emaús, dando prioridad al desarrollo personal de niños, niñas y jóvenes. La Misión de Emaús tiene una dimensión de 6.000 Km2 y en torno a 40.000 habitantes.

Entre la intensa labor que realiza la Misión de Emaús destaca aquella llevada a cabo para garantizar el derecho a la educación de los niños y niñas de la zona y que se concreta en las escuelas de infantil y primaria San José (St. Joseph Nursery School y St. Joseph Primary School). Creadas en el año 2005, estas escuelas ofrecen la oportunidad de una educación de calidad a muchos niños y niñas pertenecientes a familias que viven en condiciones de pobreza extrema.

Las escuelas de la Misión de Emaús son un ejemplo de diversidad e integración de las diferentes religiones y etnias que se han ganado la confianza de las familias de la zona por su educación basada en valores universales y por la calidad de la enseñanza que ofrece a su alumnado.

La Misión de Emaús realiza también una importante labor sanitaria desde el St. Raphael Archangel Health Center (Centro de Salud San Rafael). El centro de salud se crea en el año 2008 y a día de hoy es uno de los centros de salud de referencia de la región. Dispone de ambulatorio, urgencias, hospitalización, una pequeña maternidad, una unidad pediátrica, un laboratorio con sala de extracciones, una farmacia, sala de ecografías y una unidad materno-infantil, entre otros servicios. Además, el centro gestiona programas de vacunación y presta atención médica a personas afectadas por VIH-SIDA y tuberculosis, realizando también campañas de sensibilización para la prevención de estas enfermedades. El centro de salud cuenta además con una clínica móvil gracias a la que las personas que viven en los poblados más alejados del área de influencia del centro pueden recibir asistencia sanitaria.

Además de su trabajo en educación y salud, la Misión de Emaús también realiza un importante trabajo asistencial entre las personas más pobres de su ámbito de intervención, distribuyendo alimentos y comidas entre familias sin recursos, gestionando comedores infantiles, programas de nutrición, etc.

Misión de Kilulu

Puesta en marcha en el año 2021 en el distrito de Kilifi y perteneciente a la diócesis de Malindi, la Misión de Kilulu tiene una dimensión de 4.000 Km2 en los que viven 40.000 personas.

Kilulu es, al igual que Emaús, una zona extremadamente pobre, pero con un considerable potencial agrícola. Su población son agricultores que pertenecen a los grupos étnicos Giriama, Kamba y Kikuyu. Una de las prioridades de la FHCS es hacer frente a la desnutrición endémica que afecta a la zona a consecuencia de una persistente sequía. Una de las prioridades de la Misión de Kilulu es mejorar las infraestructuras de agua de la comunidad con el fin de poner en marcha proyectos de agricultura que ayuden a la subsistencia de las familias. También se están desarrollado iniciativas de cultivo de grano, piñas y árboles frutales, en las que se ha involucrado a la población con el fin de que puedan cultivar sus propios campos, y otras de distribución de alimentos que ayuden a las familias hasta que estos proyectos comiencen a dar resultados.

La FHCS está trabajando también para fortalecer la educación de los niños y niñas de la zona, en la que la situación de la educación es desalentadora. Apenas hay escuelas, las que hay están en un estado ruinoso y hay pocos profesores, la mayoría con baja cualificación. Por otro lado, las tasas de matriculación son muy bajas y el absentismo escolar alto. Todo ello se traduce en unos resultados académicos que son de los más bajos del país. Para contribuir a revertir esta situación la FHCS está poniendo en marcha nuevas escuelas, programas de formación de profesorado y de becas y está llevando agua a las escuelas, entre otras intervenciones.

Como conclusión, en sus casi 20 años de existencia y a través de sus misiones en Emaús y Kilulu, la FHCS ha realizado un intenso trabajo para garantizar el derecho a la educación, la salud, la alimentación y el empleo de niños, niñas, jóvenes y mujeres de estas zonas extremadamente pobres del este de Kenia. Desde el año 2020 la Fundación Dilaya ha apoyado con los siguientes proyectos:

  • Apoyo al programa de becas, construcción y equipamiento de infraestructuras educativas.
  • Equipamientos y apoyo al funcionamiento del centro de salud.
  • Proyectos de seguridad alimentaria: cultivos, pozos, puesta en marcha de dos centros de salud nutricional, escuelas de formación agrícola, etc.

Los proyectos sociales de ambas misiones benefician cada año a más de 30.000 personas.

¡Estamos de Fiesta! Fundación Dilaya celebra su 10º Aniversario

¡Estamos de Fiesta! Fundación Dilaya celebra su 10º Aniversario

 

Con gran ilusión y alegría, me dirijo a vosotros para compartir un hito muy especial: ¡la Fundación Dilaya cumple 10 años! Ha sido una década llena de trabajo, dedicación y, sobre todo, de un profundo compromiso con nuestra misión de mejorar la calidad de vida en África. A lo largo de estos años, hemos crecido no solo como fundación, sino también como personas, nutriéndonos de las experiencias y aprendizajes que nos ha brindado este camino.

Nuestro viaje comenzó con un sueño que se materializó en el primer proyecto de la fundación, el orfanato de La Misericordia, en la República Democrática del Congo. Hoy, al mirar hacia atrás, nos llena de satisfacción ver cuánto hemos avanzado. Lo que se inició como un pequeño refugio de esperanza, se ha convertido en una labor mucho más extensa, que ahora se extiende también a Kenia, Camerún y Mozambique.

Este crecimiento no hubiera sido posible sin el apoyo constante de tantas personas que han creído en nuestra causa. A lo largo de estos años, hemos tenido la fortuna de conocer y trabajar de la mano de nuestros patronos, socios, voluntarios, socios locales, administraciones y muchas otras personas que nos han apoyado de múltiples formas para alcanzar nuestros logros. Sin duda, hemos formado un gran equipo, un equipo que comparte la convicción de que juntos podemos hacer una diferencia significativa en la vida de quienes más lo necesitan.

En nombre de la Fundación Dilaya, quiero agradecer vuestra confianza y colaboración. Sois parte esencial de esta historia y de este sueño que sigue creciendo. Nos llena de esperanza y motivación saber que contamos con vuestro apoyo para continuar nuestra labor y seguir extendiendo nuestro impacto a cada rincón que lo necesite.

Gracias por acompañarnos en este viaje de 10 años. ¡Que vengan muchos más!

Con todo mi agradecimiento y afecto,

Marta Vega
Presidenta de Fundación Dilaya

Avances en la construcción del centro de salud nutricional infantil en Kenia, con el apoyo de la Fundación Mutua Madrileña

Avances en la construcción del centro de salud nutricional infantil en Kenia, con el apoyo de la Fundación Mutua Madrileña

Centro de salud nutricional infantil Kilulu

 

En la Misión de Kilulu, Kenia, donde la lucha contra el hambre es una batalla diaria, Fundación Dilaya y Fundación Mutua Madrileña están trabajando con un objetivo claro: construir un centro de salud nutricional infantil para erradicar la desnutrición y ofrecer un futuro mejor a sus habitantes.

Este proyecto continúa avanzando a buen ritmo. Actualmente, ya se han completado los cimientos y la superestructura, se espera que en pocos meses la obra esté finalizada. El centro estará dotado de equipamiento médico quirúrgico, mobiliario, medicamentos y alimentos. Por el momento, sólo se han adquirido alimentos.

Además, se ha contratado a un nutricionista y a un grupo de mujeres voluntarias que apoyarán a los profesionales del centro. Debido a que el edificio aún está en construcción, la distribución de comidas ha comenzado en varias escuelas locales, atendiendo a 580 niños y niñas en Kilulu, Kaskini y Danisa, quienes han recibido alimentos nutritivos.

El proyecto también ha impactado positivamente a la comunidad. Una enfermera contratada ha estado visitando poblados cercanos para dar formación en nutrición y presentar el proyecto a las madres. Hasta la fecha, 140 madres han participado en estas sesiones, y en el segundo periodo, otras 205 madres y padres asistieron a las charlas.

Una vez que el centro esté en funcionamiento, se ofrecerán servicios de consultas médico-nutricionales, urgencias y seguimiento para mujeres gestantes, con la misión de mejorar la salud nutricional de los niños y sus familias.

El Ayuntamiento de Monzón concede una ayuda para la alimentación de niños y jóvenes acogidos en el Hogar La Misericordia

El Ayuntamiento de Monzón concede una ayuda para la alimentación de niños y jóvenes acogidos en el Hogar La Misericordia

 

 

El Ayuntamiento de Monzón ha concedido una ayuda de 1.077 € destinada a contribuir con la alimentación de las niñas, niños y jóvenes que residen en el Hogar La Misericordia, situado en la ciudad de Mbujimayi, en la República Democrática del Congo.

Esta aportación económica tiene un valor especialmente significativo, ya que Mbujimayi es una de las ciudades del país donde los precios de los alimentos son considerablemente más altos, llegando a ser entre dos y tres veces superiores en comparación con otras regiones del país. El Hogar La Misericordia enfrenta importantes desafíos para garantizar una nutrición adecuada a los niños y jóvenes que están bajo su cuidado, por lo que esta ayuda representa un valioso respaldo para cubrir sus necesidades alimentarias fundamentales.